Hechos religiosos

España,plurinacional (LXXII)

Escrito por rgonzalo 12-12-2005 en General. Comentarios (0)

                                España,plurinacional

                                               LXXII.- Un terrorismo bendecido (2)

 

                Los reprimidos fervores raciales se transfirieron con reduplicada fuerza al idioma,elemento definidor y separador,como recoge el discurso exasperado de un jefe etarra ante miembros del PNV:acabo de dejar de hablar en la única lengua vasca que existe y,por lo que sea,empiezo a hablar en español,en el idioma de España,en el mismo en que se expresan Eymar y Franco.Siento vergüenza y asco.Es insoportablemente doloroso,para los patriotas verdaderos,este abandono de nuestra maravillosa lengua nacional y su sustitución,hasta alegre diría,por la lengua del opresor de siempre.El castellano,lengua de la gran mayoría de los vascos y hablado desde tiempo inmemorial en la región,idioma de sus fueros y de la mayor parte de su literatura,resultaba no ser un idioma vasco.Peor incluso:el español y el francés son las lenguas al servicio del genocidio.Rechacémoslas visceralmente,¡vomitémoslas!.El pseudopatriota euskaldún que no enseña euskera a sus hijos es un monstruo,mezcla de imbecilidad y de histeria norteña.Aunque un observador imparcial podría encontrar la histeria más bien en estas frases:El patriota vasco que no habla euskera es un tipo de idiota que debe desaparecer;un vasco para el que el problema del euskera no es decisivo es un traidor.Y esto cuando casi todos los etarras tienen al español por idioma materno,hablan el vascuence con torpeza,o no lo hablan en absoluto,pese a sus esfuerzos por dominarlo;y la población vascohablante muestra poco interés en las prédicas etarras.

                Pero todo esto fue el más crudo lenguaje de Sabino Arana,y también el catolicismo de los activistas en la primera época.Catolicismo,sin embargo,progresista,veteado de marxismo.Que exhiben artículos como éste,publicado en Zutik en 1961:los obispos de Cuba ya han clamado contra las torturas y contra la falta de libertad,y pronto la palabra del propio Papa ha venido a apoyarles,exhortando a los católicos cubanos en esta hora difícil.Si el que esto subscribe,y como él otros muchos vascos,no hubiera perdido ya totalmente la fe,la reacción no sería ya,como es todavía,la indignación,sino simplemente la reafirmación.Diríamos:la Iglesia es una organización reaccionaria,llena de fascistas.Pero el que suscribe,a pesar de recibir jarros de agua fría todos los días,aún no ha perdido la facultad de la indignación y de la sorpresa.Porque,los que ahora protestan de las torturas y de la falta de libertad,no dijeron nada contra Batista y contra Trujillo.Y porque la Iglesia protesta en Cuba contra la tortura,y en España condena por sus evidentes falsedades a los sacerdotes que la proclaman en escrito estrictamente cierto.Condenar la tortura castrista y aprobar la franquista es una vergüenza.Porque Castro es infinitamente menos anticristiano que Franco,verdadero anti-Cristo.Tanta falsedad,tanta injusticia,tanto fascismo,tanta porquería es ya injustificable.¿A quién puede convencer la Iglesia predicando en las encíclicas los derechos del Hombre,si luego,indefectiblemente,apoya a los mayores opresores de la Humanidad?.Castro devuelve las tierras a los agricultores,expulsa a los supercapitalistas,inicia la revolución social... y en ese preciso momento se inician los malos momentos.No en los siglos de colonización española,cuando los periódicos anunciaban aun a fines del siglo XIX la venta de una negra robusta,con cría;ni en la época del analfabetismo general y la explotación económica total,hasta la llegada de Castro.Claro que en Cuba nunca ha habido respeto a la persona humana,nunca más que con Castro (a pesar de las deficiencias que conocemos).

                El clarificador escrito refleja la fuerte inclinación de los cristianos progresistas de la época por el comunismo,y a despreocuparse de los fusilamientos,torturas y abolición de los derechos humanos en los regímenes marxistas,puesto que erradicaban los horrores del capitalismo.

                Luego resalta el falseamiento de la realidad.En Cuba persistió el esclavismo más tiempo que en otros lugares,pero en ello tuvieron mucho peso los intereses catalanes y vascos como parte de los españoles.Y el nivel de vida cubano era,en la colonia ya antes de Castro,uno de los más altos de Iberoamérica;y bajo el índice de analfabetismo.Castro dio unas engañosas propiedades al sector más pobre de la población,y enseñó a leer –como medio de adoctrinamiento,e imponiendo una censura estricta- a los analfabetos restantes,en torno al 15 %.Las principales víctimas del expolio y expulsión de los supercapitalistas fueron miles de españoles,dueños de pequeños y medianos negocios.Llegaría a huir del castrismo más del 20 % de la población,proporción rara vez alcanzada en la historia de los totalitarismos del siglo,pero que nunca ha impresionado a los admiradores occidentales de Fidel Castro.

                No menos interés tiene la comparación con España.Así como las condiciones de vida mejoraban rápidamente en este país,el bienestar material de los cubanos empeoró con la misma rapidez bajo el castrismo.Y pintar como cristiano a Castro,líder de un sistema totalitario y agresivamente ateo en un principio,y como anti-Cristo a Franco,que salvó a la Iglesia de un sanguinario exterminio perpetrado por las fuerzas con quienes los nacionalistas vascos se habían aliado,y a quienes,por interés secesionista,habían apoyado ya antes de empezar la guerra,sólo puede calificarse de asombroso.

                La indignación que rezuman las palabras del ideólogo de Zutik provoca perplejidad.¿Hasta qué punto hablaba con sinceridad?.A primera vista,y aun admitiendo su desinformación o ignorancia,parece inspirado por nobles e ingenuas aspiraciones,pero no puede haber ingenuidad.No había posibilidad material de ignorar el carácter de los regímenes marxistas,o la mejora de las condiciones de vida en España,o la muy favorable situación de España comparada con la de dichos regímenes,porque los datos disponibles para cualquier persona medianamente informada,o deseosa de informarse,eran abundantísimos.Se trataba,forzosamente,de falseamientos deliberados.La falsedad encontraba justificación como instrumento de movilización en pro de un sistema sublime de justicia social y liberación del ser humano vasco,y contra un enemigo absolutamente denigrado.Se mentía,pues,por la buena causa,por la movilización de los vascos.Quienes así escribían podían llegar a sugestionarse y creer sus propias patrañas,pero sólo a costa de rechazar gran parte de la realidad.La indignación funcionaba a un tiempo como justificación y como pose,en un proceso psicológico bastante simple.

                Cabe observar asimismo que la rápida evolución de aquellos cristianos hacia el comunismo no les impediría nunca utilizar al clero.Pocos sacerdotes simpatizaban aún con el nacionalismo revolucionario,pero su número crecía y,como señalaba Zutik por aquellas fechas, existía ya una minoría de excelentes sacerdotes y ciudadanos vascos que hacen lo indecible para la aplicación de estos principios.Para ellos,pocos pero llenos de coraje y buena voluntad,nuestra admiración y nuestro ánimo para que continúen contra todos y contra todo por el camino trazado.Con el tiempo la cosecha etarra en medios clericales llegaría a ser espléndida.

                Pues fue en 1962,con motivo y por influjo de las grandes huelgas,cuando la atracción hacia el marxismo cobró vigor superando prevenciones,flojas desde el principio:No que el marxismo sea imperialista o genocida:nada más erróneo que esto,aseguraban con énfasis los etarras.Lo malo del marxismo era su carácter a-nacional,al margen de las naciones étnicas.Pronto aprenderían a nacionalizarlo.

                También en 1962 salió a la luz un libro orientador en buena medida de la ideología etarra:Vasconia,de Federico Krutwig.Llamado,con cierta exageración,la Bíblia de ETA.Krutwig,hispanovasco de padre alemán adinerado,se hizo nacionalista radical.Queriendo renovar la ideología,se presentaba como apóstol de la lucha armada en el esquema marxista-leninista o maoísta.En su libro rompía de palabra con el racismo de Sabino Arana,cambiando la idea de raza por la de etnia,más científica en su opinión y caracterizada por el idioma y diversos rasgos sociales.Pero su concepción de la etnia resulta tan absorbente,exclusivista y violenta,que remite claramente al nazismo:Mi espanto fue tremendo cuando me enteré que Leizaola,lehendakari del gobierno vasco en el exilio,era colaborador gratuito del enemigo.Siendo la máxima representación de las esencias de los vascos,permite que sus hijos hablen la lengua del enemigo.En la Europa central hubiera sido fusilado de rodillas y por la espalda.El progreso habla en vascuence,la reacción en castellano,diría en otra ocasión.A su entender los nacionalistas se habían hispanizado mucho en el exilio.

                Su etnicismo le opuso al catolicismo,tanto por compartirlo los españoles y los franceses,como por sus valores,en los que veía una rémora para una guerra de liberación obligadamente cruel e inmisericorde:No hay duda de que la Iglesia de Roma ha sido el arma empleada para esclavizar al espíritu vasco,el arma de opresión más odiosa.Al pueblo vasco se le impuso una clase explotadora que lo expoliaba en nombre de Cristo y a favor del catolicismo de España o Francia.Tocante a la Iglesia,Krutwig no se andaba por las ramas:esta institución debe ser incluida en las asociaciones delictivas que la Humanidad debiera tachar y suprimir con el oprobio que merecen;no habrá nunca suficientes pinos y farolas para poder limpiar adecuadamente tanto asesinato cometido en nombre de Cristo y de España,etc.Para resguardar la etnia y distinguirse más a fondo de sus vecinos,los vascos debían cultivar el neopaganismo e incluso doctrinas esotéricas,ideas reminiscentes de las S.S. hitlerianas.Aspiraba también a una especie de Gran Euskadi extendida desde el Ebro hasta el Garona,ocupando parte de Santander,Logroño y Aragón,además de Navarra y una amplia región de Francia.

España,plurinacional (LXXI)

Escrito por rgonzalo 12-12-2005 en General. Comentarios (0)

                España,plurinacional

                                               LXXI.- Un terrorismo bendecido (1)

                               

                El protagonismo comunista en la oposición a Franco sólo quedó parcialmente eclipsado,ya en los años 70,por una organización nacionalista,la ETA,desgajada del PNV y resuelta a emplear el terrorismo como método fundamental de acción.

                Sabino Arana nunca reprobó la violencia.Desde su reivindicación de las glorias patrias a la siembra de un odio despiadado al hijo del romano,pasando por las incitaciones belicosas,todo su discurso entraña un llamamiento a las armas.Si no preconizó el recurso inmediato a ellas se debió a la realista apreciación de que tal aventura tenía pocas trazas de concluir bien para los suyos.No obstante quedaría en el PNV una sorda inclinación por la violencia,aunque apenas llegara a cuajar,manifiesta en el pacto con los separatistas catalanes y gallegos en 1923,y en algunas iniciativas durante la II República,así como en la tradición de formar juventudes con espíritu paramilitar,para cuando las condiciones permitieran pasar a los hechos.

                La derrota,no especialmente gloriosa,en la guerra civil había convencido al PNV de la inutilidad de la acción armada,al menos por un largo tiempo.En la euforia del fin de la guerra mundial no habían faltado iniciativas guerreras,preparándose algunos grupos de acción por los servicios secretos de USA,pero entre la desalentadora experiencia del maquis,la falta de eco en la población,y el afianzamiento de Franco,los dirigentes renunciaron a esa vía,con algunas excepciones irrelevantes.

                Se impuso entonces el pacifismo,prevaleciendo en los círculos sabinianos la orientación cristianodemócrata y europeísta.Mantenido el núcleo esencial de la doctrina sabiniana,el europeísmo aparecía como un modo indirecto de diluir,y en su momento eliminar,la nación y el Estado español,mientras que la combinación de democracia y cristianismo permitía denunciar al régimen de Franco,acogiéndose a un tiempo a la vasta protección de la Iglesia y al prestigio de la democracia.Pero el fracaso de las maniobras políticas y diplomáticas de Aguirre a partir de 1946 había llevado al PNV a la pasividad.Muchos viejos dirigentes y militantes del PNV,como Luis,el hermano del fundador,vivían apaciblemnte en España.Todo ello irritaba a algunos jóvenes,proclives a tomarse al pie de la letra las prédicas de Sabino Arana,transmitidas por tradición familiar o en círculos eclesiales.

                Ya en 1952 una tertulia de estudiantes de los jesuitas de Deusto sacó la revista clandestina Ekin (Hacer),para integrarse pocos años después en la asociación juvenil nacionalista EGI (Eusko Gaztedi Indurra).Al no lograr imponer en EGI sus puntos de vista se escindieron,arrastrando a algunos simpatizantes,y en 1959 fundaron un nuevo grupo,Euskadi ta Azkatasuna,Euskadi y Liberdad,ETA,llamada a incidir en la historia española,a partir de los años 70,casi tan profundamente como el terrorismo anarquista en la Restauración.

                La ETA trajo innovaciones al nacionalismo vasco.Se proclamó revolucionaria y,calificando de reaccionario al PNV,propugnaba un partido socialista vasco,no marxista al principio.Rechazaba también la idea del sufragio fogueral,o de los padres de familia,caro al PNV,y aceptaba el sufragio universal.Asimiló Euskadi,como supuesta colonia,a las africanas,cuyos movimientos anticoloniales armados debían imitar los vascos:Es evidente que el camino que hemos de seguir es similar al de los argelinos o angoleños.También contaba mucho en la nueva orientación el modelo castrista,impuesto en Cuba desde 1959 mediante la guerrilla.En su desarrollo,la ETA iba a tener relaciones muy estrechas con la revolución cubana y la argelina,a través de los respectivos servicios secretos.También defendía la federación de Euskadi en Europa,con ciertas reminiscencias anarquistas:no federaciones de entes monstruosos como los Estados modernos.El federalismo ha de ser integral,que partiendo del individuo pase por el Municipio,Provincia,Estado o región,Federación europea,y que llegue si se quiere hasta la federación mundial.Y vaticinaba,a principios de los 60:los Estados actuales,España,Francia,Italia,etc.,no tendrán sentido de seguir existiendo de aquí a veinte años.

                En cierto sentido la ETA refundaba el nacionalismo.No obstante el núcleo de su ideología seguía siendo la doctrina de Sabino Arana:los siglos de integración con las demás regiones en la unidad de España quedaban reducidos a un recuerdo oprobioso.Se trataba de empaparnos de las ideas de nuestros antepasados y con ellas como base comenzar la reconstrucción.Obviamente,los antepasados eran Sabino Arana y sus seguidores,pues los vascos comunes se habían considerado españoles durante siglos.En su exclusivismo iban incluso más allá que el resignado PNV:De los dos miembros principales de la inoperante coalición del llamado gobierno de Euskadi en el exilio,nos gustaría tratar más de cerca con el PSOE.Para que ningún ingenuo se llame a error,PSOE significa Partido Socialista Obrero Español,representante de los intereses de clase de los obreros españoles que,para su desgracia,nos trajeron a Euskadi los capitalistas bilbainoides.Es el partido de una minoría extranjera importada en Euskadi para desnacionalizar a este pueblo esclavizado por España;realiza un colonialismo contra el pueblo que sufre la invasión.Un partido aspirante a imponer una filosofía a lo PSOE a un pueblo que difiere del español más que el ruso de los paraguayos.

                Difiriendo tanto,como ya había enseñado Sabino Arana,no podía extrañar la crítica,extensible también a los comunistas:el PCE y su apéndice vasco actúan ante todo no como internacionalistas,sino como españoles.Y así,porque queremos ser auténticamente vascos,porque creemos sinceramente que el Pueblo Vasco se salvará a la vez que el hombre vasco,no creemos al comunismo,por muchos Partidos Comunista de Euskadi que existan.No basta decir Euskadi muchas veces,pues incluso en sus emisiones para los vascos nos radian bilbainadas norteñas.

                Otro tópico extraído de Sabino Arana:España saca de Euskadi todo el dinero para desperdiciarlo y perderlo entre los esbirros de los diferentes Ministerios,además de emplearlo en embellecer Madrid y diferentes regiones.Así vemos que solamente Vizcaya da a Madrid más de quince veces el dinero que recibe del poder centralista,para poder atender a la enseñanza,la conservación de carreteras,puertos,etc.Vasconia,como el resto de España,prosperaba en los primeros años 60 con más rapidez que nunca,y las inversiones del Estado allí superaban en mucho a las de otras regiones,debido a sus ventajas iniciales.No faltaban en la propaganda etarra,como en la del resto de la izquierda,las alusiones a los sueldos de hambre,o de miseria,cuando el hambre ya no existía,y los sueldos mejoraban de año en año.

                Con el descrédito del racismo tras la derrota de Hitler,los nacionalistas procuraban eludir las declaraciones al respecto,pero la idea continuaba como un motivo no por oscurecido menos eficiente.La ETA también condenaba el racismo,pero éste afloraba en expresiones como los rusos y los paraguayos,o en sus alusiones a los inmigrantes,llamados despectivamente coreanos e invasores,supuestamente cargados de odio hacia los vascos.El remedio propuesto tiene toques totalitarios:El problema de la emigración-inmigración de Euskadi,lo mismo que los demás problemas vascos,no tiene solución sin libertad nacional.El problema es,estrictamente,un problema de Planificación Demográfica,de regulación racional de los movimientos de la mano de obra:vasca en primer lugar,y extranjera después.No obstante,las pretensiones socialistas en su doctrina causarían divergencias.Después de todo,los inmigrantes protagonizaban las principales huelgas,el enemigo principal por el momento.Algunos hablaban de asimilarlos en lugar de expulsarlos,y había quien osaba ver en la inmigración no una maniobra política de Madrid,sino una tendencia general en Europa:también Milán está llena de coreanos españoles y vascos;y proponía vagamente tratar a los inmigrantes como víctimas del desastre franquista.

                Abundaban las buenas intenciones:No creemos conveniente fomentar un nacionalismo exagerado y absorbente,al estilo de los regímenes totalitarios.Tales formas tienen más de fanatismo ciego que de verdadero patriotismo.Con ocasión del verano toda Euskadi se engalana para recibir a los turistas;en algunas zonas no se engalana,sino que se vuelca materialmente para entretenerles y divertirles.En vez de recibir a pedradas o a tiros a los extranjeros que frivolizan ante un pueblo que agoniza,en vez de machacar a golpes a los turistas españoles y franceses.¡Qué triste espectáculo el que da Euskadi en verano!.Por doquier folklore vasco.Un folklore externo y prefabricado,sin nervio,sin vibración vasca,que se generaliza como la peste y pretende arrogarse incluso títulos de actividad vasquista.¡Qué horror!.¡¡¡Mientras tanto el país desaparece y se consuma con alegría incomprensible nuestro propio genocidio!!!.He ahí a nuestro pueblo:mientras se le asesina,sonríe y agasaja.Se nos dirá que el folklore es un elemento que da conciencia nacional.Conforme.Pero la hora del folklore ha pasado.¡Abajo el folklore!.¡Viva la Resistencia Nacional Vasca!.

                ¿Agonizaba la cultura vasca?.Como la misma protesta indica,ocurría lo contrario.Aparte de la cultura vasca en castellano y del folklore aumentaba la edición de libros en vascuence;la Academia Vasca,reorganizada desde 1950,se aplicaba a unificar y normalizar el idioma;surgían nuevas y variadas actividades culturales en el idioma regional,aunque con insuficiente impronta nacionalista para el gusto de los enojados etarras.Y la gente común,lejos de sentirse esclavizada,asesinada,o sometida a genocidio,manifestaba una alegría desazonante.

España,plurinacional (LXX)

Escrito por rgonzalo 09-12-2005 en General. Comentarios (0)

                                España,plurinacional

                                               LXX.- Revolución en la Iglesia (5)

 

También en marzo de 1966 nació el Sindicato Democrático de Estudiantes barcelonés.El título democrático no impedía que el grupo estuviera bajo la firme rienda del PSUC,la sección catalana del PCE.De nuevo salió a la luz la colaboración entre los comunistas y la Iglesia avanzada,pues la fundación del sindicato tuvo lugar en el convento de capuchinos de Sarriá,donde los estudiantes reunidos pudieron mantenerse dos días antes de que la policía recibiese autorización de intervenir,recibiendo con ello la máxima repercusión publicitaria.Numerosos estudiantes fueron arrestados.Poco después,en mayo,130 sacerdotes y religiosos protestaron en la vía pública barcelonesa por los malos tratos a un estudiante.Una manifestación de sotanas resultaba un espectáculo realmente insólito,y no pareció a muchos del todo serio,pero en adelante iban a aparecer cada vez más sacerdotes mezclados en actividades de izquierda,sin exceptuar los terroristas.

                En esos años los círculos nacionalistas mostraban la mayor preocupación por la riada de inmigrantes llegados a Catalunya.El desarrollo económico ocasionó un trasvase de población desde las zonas agrarias de Andalucía,Extremadura,Castilla o Galicia,hacia las grandes ciudades,en especial Madrid,Barcelona,Bilbao,Sevilla,Valencia,Vigo,etc.Según la propaganda habitual aún hoy,el régimen había procurado el empobrecimiento de Cataluña y al mismo tiempo la inmigración,para descatalanizar al Principado.Pero la contradicción salta a la vista.En realidad el franquismo promovió desde sus mismos inicios la industria y las empresas en Cataluña,que disfrutó en los años 60 de una prosperidad sin precedentes,pese o gracias a haber descendido mucho el proteccionismo tras la anulación del arancel Cambó.Muy lamentada por los nacionalistas,la inmigración contribuyó al enriquecimiento general y no afectó seriamente a la cultura tradicional catalana,pues paralelamente hubo un resurgimiento de ésta,tolerado y a veces ayudado desde instancias oficiales.

                Los inmigrantes constituyeron la principal base de los movimientos reivindicativos y,aunque no nacionalistas,defendieron reclamaciones catalanistas con más energía y riesgo que los propios nacionalistas,cuya presencia en la lucha contra la dictadura fue precaria.Así,a través de la acción comunista y clerical,empezó a rehacerse inopinadamente el nacionalismo.El PCE estimulaba los nacionalismos vasco,catalán y gallego para fracturar al enemigo principal,la oligarquía financiera y terrateniente,con tanto mayor entusiasmo a causa de la aversión al nacionalismo español de un régimen que le había derrotado una y otra vez.Durante esos años la oposición antifranquista unió la repulsa a Franco con la repulsa al patriotismo español,aunque se hablase de otra España de definición imprecisa y variable según el partido que emplease la expresión.No fueron,sobre todo en Cataluña,los nacionalistas,sino los comunistas,y de otra manera la Iglesia,quienes impulsaron y apoyaron el renacer del nacionalismo.

                Renacimiento relativo.En los últimos años se ha creado una difundida impresión de que Franco tenía muy mal ambiente en Cataluña,pero sólo ocurría en ámbitos minoritarios.Franco visitó oficialmente quince veces la región,la última en 1970,cuando ya se hacía notar su declive físico.En todas ellas fue objeto de un recibimiento multitudinario y entusiasta,bien explícito en fotos y documentales.

                La década de los 60 terminaba,en 1969,con la constitución de la Coordinadora de Forces Politiquees de Catalunya,impulsada,como casi siempre,por los comunistas.En ella entraban grupos nacionalistas,como la Ezquerra,un Front Nacional,y la democristiana Unió Democrática de Catalunya,todos ellos grupúsculos,pero interesantes para la táctica del PSUC.

                Y también terminaba la década con un nuevo golpe al régimen por parte de Pablo VI,que en 1969 reconvino públicamente a los obispos españoles y al franquismo,tomando partido por el clero progresista.La advertencia papal despertó auténtica indignación en los criticados,y un obispo llegó a acusar al Papa de apoyar al terrorismo,según relata el cardenal Tarancón,principal abanderado de los nuevos aires.El Papa no veía con agrado la vinculación que la Iglesia española tenía con el régimen.Temía que cuando se produjese el cambio tuviese que pagar la Iglesia una factura muy cara.Y deseaba promover a los obispos más despegados u opuestos a Franco.

                Ese mismo año asistía Tarancón a un Simposio de obispos europeos en Suiza,y en él me di cuenta de que el fenómeno contestatario que se había iniciado en España no era más que un eco,y muy débil por cierto,de la corriente contestataria que de manera impetuosa irrumpía sobre Europa.En Europa se defendía la tesis de que los sacerdotes debían comprometerse en el cambio de las estructuras políticas y sociales en nombre del Evangelio y aun por procedimientos violentos,porque eran injustas.Se hablaba ya abiertamente de la teología de la violencia y de la teología de la revolución.Sin duda los democráticos líderes comunistas tenían bastantes razones para estar contentos de evolución semejante.

                En los años 60 surgió en España un nuevo movimiento de izquierda y nacionalista con rasgos históricamente inéditos,principalmente la hegemonía comunista,mientras casi se esfumaban fuerzas otrora tan definitorias como los republicanos,anarquistas,socialistas o los viejos partidos nacionalistas.Y al lado de este fenómeno,aparecía un terrorismo nacionalista también nuevo,en Vascongadas.

                Pero el rasgo clave de la época fue sin duda el cambio en la Iglesia,su parcial pero muy nutrida incorporación al antifranquismo.Para el régimen constituyó un problema mucho más serio que la proliferación de grupos de oposición,rara vez influyentes.Pues de un lado la defección eclesiástica fragilizaba uno de los pilares del sistema,y de otro alimentaba a todos sus enemigos.Dentro de la Iglesia de esta época pueden distinguirse tres tendencias.Una,minoritaria y representada en especial por el obispo Guerra Campos,continuaba fiel al régimen;otra,posiblemente mayoritaria,trataba de preparar un relevo no traumático al franquismo,sin romper del todo con él:línea representada por Tarancón;y la tercera se comprometía abiertamente con los extremismos de izquierda.La línea separadora entre las dos últimas tendencias no siempre quedaba clara.Quizá como balance final cabría señalar que la Iglesia desempeñó un papel muy relevante en la creación de un ambiente social propicio a las libertades y a un cambio político moderado,pero al mismo tiempo favoreció de modo no menos importante el despertar de movimientos totalitarios,secesionistas y hasta terroristas.

               

               

               

 

España,plurinacional (LXIX)

Escrito por rgonzalo 08-12-2005 en General. Comentarios (0)

                España,plurinacional

                                               LXIX.- Revolución en la Iglesia (4)

 

En abril de 1963 fue ejecutado en Madrid Julián Grimau,un dirigente comunista muy comprometido en el terror contra la derecha durante la guerra,cuyo envío a España desde el exterior pareció a algunos una decisión bastante extraña.La vasta campaña internacional de protesta no tuvo prácticamente eco dentro de España,pero intensificó la sensación de crisis y aislamiento del régimen,reforzada unos meses después por la elección de Pablo VI,nada amigo de Franco.Entre tanto,unos atentados anarquistas que ocasionaron varios muertos y heridos dieron lugar a la captura y ejecución de sus probables autores en agosto,y a nuevas protestas exteriores,aunque mucho menos resonantes.Y en la misma onda de ofensiva,en noviembre el abad Escarré,del monasterio de Montserrat,lanzó un ataque frontal al gobierno desde el diario francés Le Monde.En él denunció la persistencia de presos políticos,y la necesidad de libertad de prensa y de elecciones,calificando al régimen de subversivo y resaltando el carácter nacional de Catalunya,y su derecho a su cultura,historia y costumbres:Somos españoles,no castellanos.España había vivido 25 años de victoria,pero no de paz.Esto,viniendo de un religioso antaño franquista y muy afín al Opus Dei,era más de lo que la dictadura podía tolerar,y presionó hasta obligar al abad a exiliarse.Para el gobierno,la política de Escarré o la de los de Munich,aparte de traicionera,devolvería a España al caos de preguerra,máxime teniendo en cuenta que la oposición no había cambiado mucho de modo de ser y pensar.

                El PNV y los nacionalistas catalanes apenas tomaron parte en la ofensiva contra Franco (poco efectiva,de todos modos),y serían los comunistas quienes brillasen en los años siguientes.Hasta entonces la infiltración del PCE en ámbitos intelectuales y sindicales había rendido poco fruto:salvo contadas huelgas o manifestaciones estudiantiles,como las de Madrid en 1956,la década de los 50 había traído al PCE muchos más reveses que victorias.Pero desde 1962 el panorama mejoró para él gracias a dos iniciativas:las Comisiones Obreras (CCOO) y el Sindicato Democrático de Estudiantes (SDE).

                Las Comisiones surgieron espontáneamente en las huelgas de dicho año,como grupos de delegados ocasionales al margen del sindicato oficial,y el PCE tuvo la visión de darles una estructura permanente,en apariencia abierta a todo el mundo,pero férreamente controlada por él.Este movimiento se organizó en gran parte en locales eclesiásticos y con ayuda del clero progresista.Con su ficticio desligamiento de partidos,de los que se fiaban poco los obreros,y su agitación reivindicativa,CCOO ganó prestigio,explotó durante unos años su posición ambigua,ni legal ni ilegal,y probó a copar en las elecciones los cargos del sindicato oficial,para dominarlo desde dentro.Pero la ficción apolítica no duró,pues todo el mundo llegó a saber qué partido estaba detrás,y en 1967 la policía desarticuló las CCOO,sumiéndolas en crisis.El PCE aplicó en la universidad la misma táctica de crear un montaje supuestamente apartidista,gracias al cual terminó por hundir al sindicato oficial de estudiantes (SEU),a finales de la década.

                Siguiendo la estrategia comunista de ahondar en todas las posibles grietas del sistema,tanto CCOO como el SDE fomentaban los nacionalismos vasco,catalán y gallego,incluyendo entre sus reivindicaciones el derecho de autodeterminación o los derechos nacionales.Dado el éxito considerable de Comisiones y del Sindicato Democrático también en Cataluña y Vasconia,puede decirse que el grueso de la agitación pronacionalista,aunque mezclada con reivindicaciones más generales,recayó por entonces en dichas organizaciones de dirección comunista.

                El PCE se hizo el eje de casi toda la oposición antifranquista,salvo en Vasconia,debido a la incidencia del terrorismo,a la que alentaba y trataba de dirigir,anudando lazos y proponiendo acciones comunes.Llevó el acuerdo hasta personajes de la oligarquía y ex franquistas como Areilza,Joaquín Ruiz Jiménez o Joaquín Satrústegui,ocupados en asegurarse un espacio político a la muerte de Franco.Éstos pensaban valerse para sus fines del esfuerzo comunista,tal como los comunistas pensaban utilizarlos a ellos.El PCE,que ni en su época más stalinista había dejado de enarbolar la bandera de las libertades,lo hizo entonces con redoblada energía.Crecía así una confusa marea antifranquista,mezcla inextricable de totalitarismo marxista,anticapitalismos de diversa índole,nacionalismos regionales y reivindicaciones democráticas.En un sentido retomaba los tópicos del Frente Popular,pero en otro se alejaba de él,concibiendo hasta la posibilidad de una monarquía (no la de Juan Carlos),mientras los gobiernos y grupos del exilio quedaban cada vez más remotos.

                Aun con todos sus avances,el movimiento comunista sufría una crisis,reflejo de la división entre la estrategia maoísta y la soviética.Tras la frustrante aventura del maquis,el PCE pensaba alcanzar el socialismo real por medio de movimientos de masas,y si bien mantenía la idea de la lucha armada,la relegó a segundo plano.Por esa semirrenuncia le acusaban los maoístas y otros comunistas radicales,muy activos y a veces violentos en la práctica,pero atomizados.El PCE replicaba exhibiendo sus movilizaciones u otros éxitos políticos.Pero tales avances,si bien muy notables comparados con otras épocas,estuvieron siempre lejos de la huelga nacional con la que los comunistas aspiraban a derrocar al franquismo.

                Pues en realidad el régimen no se debilitaba,sino que se robustecía en muchos sentidos.Había derrotado a todos sus enemigos internos y externos,y en 1951 había superado la renta per capita de preguerra.En los años 50 había desaparecido el hambre,por primera vez,entre las causas de muerte en España;y aunque la autarquía cultivada hasta entonces estaba agotada a finales de la década,una oportuna reforma económica empujaba desde principio de los 60 una espectacular expansión productiva que,entre otras cosas,resolvió definitivamente la vieja cuestión agraria mediante la emigración,única salida adecuada al exceso de población campesina.

                Un indicio de la fortaleza del franquismo lo ofrece la emigración a otros países europeos,por la que pasaron quizá tres millones de personas durante ese decenio.Estas personas abandonaban sus pueblos,y a menudo sus familias,y por tanto debían estar resentidas con el régimen al que podían culpar de sus penurias,aparte de probar en el extranjero las libertades y la democracia.Sin embargo los emigrantes que iban y venían no actuaron,en general,contra el franquismo,y la propaganda de las formaciones izquierdistas en el exterior surtía escaso efecto sobre la mayoría de ellos.Otro indicio lo encontramos en el número de presos políticos,inferior al medio millar a finales de la relativamente agitada década,y a pesar del fuerte incremento causado por las actividades de la ETA.

                La propia acción de las oposiciones se realizaba en muy buena parte por medio legales o semilegales,prueba del profundo cambio en el régimen desde los años 40.Aunque sin libertades políticas,en los 60 la libertad personal era muy amplia y la prensa más plural,abundando publicaciones contestatarias como el diario Madrid,y hasta comunistas sin mucho disimulo,como la influyente revista Triunfo;o se editaban numerosos libros marxistas.La progresiva liberalización hablaba de un régimen que se sentía menos amenazado,y más capaz de absorber protestas.La propaganda presenta a los movimiento antifranquistas mimbrados de heroísmo frente a una feroz represión,pero la tolerancia oficial con ellos aumentaba,y la represión,en forma de multas,suspensiones o encarcelamientos generalmente breves,sólo se endurecía cuando la impronta comunista destacaba demasiado,o se atacaba demasiado directamente a Franco.Las ejecuciones de Grimao y de dos anarquistas por dos atentados marcaron los límites.En trece años,desde 1953 a 1976,el Tribunal de Orden Público juzgó a 11.251 personas por actividades antifranquistas,cifra indicativa de la poca actividad opositora en un país de unos 35 millones de habitantes.Tampoco las penas,10.146 años de prisión,menos de un año por persona,indican una represión brutal,máxime cuando la mayoría no se cumplieron,por ser inferiores a un año.Y la vasta mayoría de los detenidos simpatizaba con regímenes incomparablemente más represivos.

                En Cataluña la oposición propiamente nacionalista era casi insignificante.Jordi Pujol y otros se orientaron hacia la acción cultural,mucho menos arriesgada que la política,pues el régimen la permitía y a veces la fomentaba.Trataban,pues,de aprovechar esas ventajas y dar a su actuación un sesgo nacionalista abierto o solapado.En 1961 fundaron la asociación legal Omnium Cultural.También surgió por entonces la Nova cançó,un movimiento de cantantes de calidad desigual,varios de ellos muy politizados en sentido izquierdista o nacionalista,o ambos,y que compusieron algunas canciones de propaganda antifranquista.

                Después de las declaraciones de Escarré,en 1963,habría que esperar tres años a una campaña de tintes claramente nacionalistas:la emprendida contra los obispos de origen no catalán.Sus propulsores,que alardeaban de europeísmo y modernidad,sólo admitían en Catalunya obispos catalanes,nacionalistas.

       

España,plurinacional (LXVIII)

Escrito por rgonzalo 08-12-2005 en General. Comentarios (0)

                España,plurinacional

                                               LXVIII.- Revolución en la Iglesia (3)

 

                Ante la tenacidad conservadora,la comisión arguyó no haber recibido la carta.Cuando se hizo evidente lo contrario,afirmó haberle llegado fuera de plazo,lo que se demostró igualmente falso.Como principal obstructor salió a la luz el obispo francés Achille Glorieux.Tras otros episodios semejantes,los conservadores lograron incluir algunas palabras sobre el comunismo,pero,como observó el obispo Sigaud,existe una diferencia entre llevar el sombrero en el bolsillo y llevarlo en la cabeza,aludiendo a la manera casi vergonzante de tratar la cuestión.El intento de una moción más tradicional fracasó.El episodio,aunque pudiera parecer anecdódico,indica el poder adquirido en la más alta jerarquía eclesiástica por los grupos propensos a un entendimiento con los seguidores de Marx y a la atenuación,por lo menos,del viejo antagonismo.Dentro de esos grupos variaba mucho,lógicamente,el grado de simpatía y de esperanza sobre la posibilidad de atraerse a los marxistas.

                En principio resultaba prácticamente imposible el diálogo entre una fuerza resuelta a extirpar la religión y a sus defensores,incluso mediante la liquidación física,como había demostrado una y otra vez,y quienes habían condenado de modo radical a esa fuerza.Desde luego,los marxistas no pensaban renunciar en lo más mínimo a sus posturas,por lo que el diálogo suponía fuertes concesiones de entrada por parte de los católicos.Implícita o explícitamente,los cristianos debían difuminar o incluso renunciar a la doctrina según la cual el comunismo sólo podía producir frutos venenosos,al negar de raíz la libertad y la dignidad humana.Los comunistas,bien advertidos de la situación y avezados a la lucha ideológica,desarrollaron tácticas de infiltración y utilización de esos talantes eclesiásticos.Nunca llegó a existir un verdadero diálogo,y los contactos nunca o casi nunca atrajeron a los comunistas a la religión,pero sí a bastantes cristianos al comunismo.

                Una cruda manifestación de la consiguiente crisis de conciencia eclesiástica,sobre todo en Iberoamérica y con fuertes ecos en España,ya en los años 70,fue la llamada Teología de la Liberación,entendida la liberación en términos socioeconómicos no lejanos a los propagados desde Moscú o Pekín.La prosperidad de los países ricos constituiría una brutal injusticia,un producto de la explotación de los países y las masas pobres,o,más propiamente,empobrecidos por la rapiña burguesa.En tal esquema la riqueza occidental no guardaba relación con los sistemas políticos que aseguraban el respeto a la vida,la propiedad y los derechos individuales,favoreciendo la iniciativa privada y dificultando la instalación de un poder tiránico.Los liberacionistas coincidían con los marxistas en considerar todo ello una fachada irrelevante,tras la que el sistema de explotación capitalista sumía en la miseria a la mayoría de la humanidad:la abundancia occidental hundía sus raíces en el hambre y las estrecheces del resto del mundo.De acuerdo con este enfoque,numerosos católicos defendieron las dictaduras izquierdistas del tercer mundo,o las guerras y la subversión lanzadas por partidos revolucionarios para instaurar dictaduras superadoras de las embaucadoras y declinantes democracias imperialistas.

                En la nueva orientación tenían gran ascendiente pensadores como J. Maritain,que durante la guerra de España había hecho lo posible por desprestigiar al bando nacional ante la Santa Sede y había apoyado activamente al PNV,con el que identificaba sin más al pueblo vasco.La doctrina de Maritain era por una parte democrática (propició la democracia cristiana),favorable a la libertad de conciencia y la separación de la Iglesia y el Estado,pero por otra parte introducía conceptos de tinte marxistoide sobre las clases dominantes y los oprimidos,acusando a la Iglesia,más o menos explícitamente,de haber apoyado tradicionalmente a las primeras en perjuicio de los últimos,mediante fórmulas como la alianza del trono y el altar.Esta concepción descubría un magnífico flanco al ataque de las izquierdas en general,y del marxismo-leninismo en particular,mellando el filo de la doctrina cristiana.Si ésta había tenido que adaptarse al progreso,era evidente que el progreso podía proseguir sin necesidad de la Iglesia.Y si ésta reconocía tan tardíamente su culpable connivencia con los explotadores,sólo podía deberse a la presión y avances de las izquierdas,y debía interpretarse como el comienzo de la definitiva bancarrota religiosa.

                La influencia española en el Concilio fue escasa.Los obispos hispanos,en su mayoría conservadores,se vieron sorprendidos por el cambio de rumbo,por la inatención a sus experiencias y por el escaso prestigio que les otorgaban sus mártires y su defensa de la fe.Los vientos del Vaticano soplaban en otra dirección.

                Desde su misma inauguración el Concilio fue una mala noticia para el gobierno español,uno de cuyos puntos básicos de legitimación consistía,precisamente,en la lucha contra el comunismo.De pronto se instalaba en círculos eclesiásticos la comprensión hacia el marxismo y la condena a Franco.La identificación del clero con el régimen se debilitó,y con ello el régimen mismo.Y ya no se trataba de pequeños grupos más o menos clandestinos de sacerdotes disconformes,sino de parte de la propia jerarquía,impulsada por Pablo VI y Dadaglio,su nuncio en España desde 1967.La cúpula de la Iglesia se renovó en buena medida y el trato entre ella y el régimen español cobró cierta frialdad,cuando no acritud.

                La Iglesia progresista hostil a Franco solía agitar la bandera de los derechos humanos,lo que contrastaba con su talante abierto hacia partidos tan dudosamente democráticos como los comunistas e incluso,como ocurriría,los terroristas de izquierda,y,desde luego,a los secesionistas.Todos éstos recibirían de este sector eclesiástico justificaciones ideológicas,cobijo en sus locales,facilidades para organizarse,y un amparo inapreciable frente a la policía.Muchas iglesias se convirtieron en centros de agitación política,para indignación del franquismo.Bastantes católicos y amplios núcleos eclesiásticos,en especial,pero no únicamente,los jesuitas,empezaron a marchar hombro a hombro con sus antiguos enemigos contra un régimen que había salvado literal y físicamente a la Iglesia de ser aniquilada por tan extraños aliados de última hora.

                Aparte del Concilio,1962 trajo otras conmociones al franquismo.Para empezar,la mayor serie de huelgas desde la guerra.Comenzadas en Asturias,se extendieron a Vascongadas y Galicia,y a algunos centros de Madrid y Barcelona,afectando a unos cien mil obreros.Aunque las reivindicaciones no pasaban de sindicales,la prohibición oficial de huelgas en España les daba automáticamente un tinte político,aunque involuntario en la mente de la mayoría de los obreros,y si bien fue en lo esencial un movimiento espontáneo,no dejó de percibirse en algunos casos la mano comunista.La huelga duró más de un mes,y el gobierno declaró el estado de excepción.

                La inesperada amplitud de la protesta hizo creer a diversos círculos políticos en la descomposición de la dictadura.Con esa impresión en junio se reunieron en Munich más de cien políticos e intelectuales de la oposición interna y externa (democristianos,socialistas,republicanos y monárquicos),dejando fuera a los comunistas.En el cónclave,con posible auspicio de la CIA,destacaron Gil Robles y Madariaga,así como Jiménez de Parga,Iñigo Cavero,Joaquín Satrústegui,Dionisio Ridruejo y otros.Todos pidieron el rechazo de la Comunidad Económica Europea (CEE) a la petición de ingreso de España mientras siguiera la dictadura.Ésta se lo tomó bastante a mal,y calificó la reunión de contubernio auspiciado por la masonería,con traidora presencia de derechistas que incluso habían luchado en el bando nacional durante la guerra,dedicados ahora a intrigar con los vencidos contra quienes habían salvado a España de la revolución.Los de Munich,a su vez,dando al régimen por agotado,deseaban neutralizar un muy probable protagonismo del PCE en la nueva situación esperada.Los del contubernio,aunque personalidades de relieve,carecían de fuerza social detrás de ellos.Unos sufrieron meses de destierro en las Canarias u otros sitios,y otros se sumaron al exilio,como Gil Robles,que lo hizo durante dos años.Hecho clarificador:el que fuera máximo líder de la derecha treinta años antes,y que tanto había contribuido a salvar las libertades en 1934,apenas despertaba atención dentro del país.