Hechos religiosos

Juan José López Ibor

                        Capítulo 168.-  Juan José López Ibor

 

            Juan José López Ibor (1908-1991),psiquiatra español considerado el mayor referente de la psiquiatría en España durante el siglo XX,y uno de los más notables de Europa y América,destacó en especial como iniciador de la psicoterapia analítica desde el punto de vista católico.Hijo de un maestro de escuela nació en Sollana (Valencia) el 22 de abril y murió en Madrid,a consecuencia de la enfermedad de Alzheimer,siendo también uno de los médicos del que oí hablar mucho durante mis estudios en Salamanca (1955-1962),y sobre todo durante mi estancia de profesor en Madrid (1967-1979).Estudió en la Facultad de Medicina de Valencia,siendo becario por oposición del Colegio Mayor Beato Juan de Ribera,institución que inspirada en la gran tradición universitaria de los Colegios de Salamanca y Alcalá de Henares había de convertirse durante los cuatro lustros anteriores a la Guerra Civil española de 1936-1939 en uno de los precedentes ilustres de los actuales Colegios Mayores Universitarios.

            Juan José López Ibor se doctoró en Madrid en 1930,iniciando enseguida su brillante carrera universitaria como catedrático de Medicina legal (1932) de la Facultad de Santiago de Compostela a los 24 años,pasando en 1934 a ocupar la misma cátedra en la de Valencia.En los programas ordinarios de las Facultades de Medicina no se incluía entonces la Psiquiatría como asignatura.Su práctica y limitada investigación quedaba reducida al ámbito de los establecimientos y clínicas dependientes de la Beneficencia.Una especialización seria sólo podía realizarse en universidades extranjeras.En las de Zúrich,Berlín,München,París y Tubinga inició pues Juan José López Ibor,con su formación en ellas,una dilatada e ininterrumpida serie de investigaciones neurológicas y psiquiátricas,con especialistas como Von Bogaert,Oswald Conrad Edouard Bumke,Friedrich Lange,Ernst Rüdin,Kurt Goldstein y Kurt Schneider.En 1940 fue nombrado profesor de Psiquiatría en el Instituto de Medicina Ramón y Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).En 1943,jefe del departamento de Neuropsiquiatría del Hospital General de Madrid.Y de su labor al frente de este servicio surgiría el germinal equipo de colaboradores que constituirían,bajo su dirección,no sólo el centro universitario que imparte las enseñanzas de la especialidad,sino una auténtica escuela de psiquiatría.En 1950 ingresó en la Real Academia Española de Medicina.Y en 1960 se le encargó de la cátedra de Psiquiatría y Psicología Médica,fundando la Sociedad de Medicina Psicosomática y Psicoterapia,y más tarde,con el profesor Juan Antonio Vallejo-Nágera,la Sociedad Española de Psiquiatría.

            Desde muy joven fue considerado opuesto al método freudiano del psicoanálisis,en parte por su trabajo La agonía del psicoanálisis o Lo vivo y lo muerto del psicoanálisis (1933),aunque una revisión más detallada de su obra permite ver analogías con Sigmund Freud.Uno de los conceptos fundamentales en su teoría fue la angustia,considerada como origen de la neurosis;e introdujo el término timopatía ansiosa para describir un tipo de neurosis no exclusivamente psíquica,analizable a través de factores físicos y neurológicos;pues en realidad Juan José López Ibor intentó aunar las distintas teorías y tesis al respecto,ya se concibiera como disfunción nerviosa,problema existencial o trastorno psicosomático.

            En sus estudios sobre la psicología del yo estableció incluso algunos puntos en común con la teoría psicoanalítica plasmada en las obras de Friedrich Schilder,Robert Schirokauer Hartman y Franz Alexander,aunque para Juan José López Ibor el psicoanálisis no era suficiente para explicar el origen de la angustia.Y en este sentido puso de relieve la importancia de los psicofármacos y fue el primero en usar la acetilcolina en el tratamiento de la neurosis,aunque también insistió en el papel de la personalidad del psicoterapeuta como elemento absorbente de la angustia del enfermo.

            Además de estas facetas,sus obras sobre diversos temas y sobre aspectos de la psicología de los españoles ha gozado de grasn difusión.Desempeñó numerosos cargos académicos y gozó de diversos nombramientos honoríficos,destacando el de presidente de la Asociación Mundial de Psiquiatría (1966-1971),etc.

Ya por entonces su prestigio había alcanzado rango internacional,como ponente en los Congresos de Neurología de París (1949) y del Primer Congreso Mundial de Psiquiatría celebrado allí mismo en 1950.Fue ponente también en los Congresos Internacionales de Neurología de Lisboa (1953) y Bruselas (1957);y en los segundo y tercero de Psiquiatría de Zúrich (1957) y Montreal (1961).A partir de ese momento la Asociación Médica de Psiquiatría contó a Juan José López Ibor entre sus miembros más activos e ilustres.Gracias a su gestión en el IV Congreso Mundial de la especialidad se reuniría con notable éxito de organización y asistencia en Madrid,en septiembre de 1966.Y desde entonces hasta 1972 fue presidente de la citada Asociación.

            Desempeño la primera cátedra de Psiquiatría de la Universidad de Salamanca, fue titular de la misma en Madrid,y Decano de la Beneficencia Provincial.Fue doctor honoris causa de la Universidad de Río Janeiro y de la de San Marcos de Lima;miembro de la Academia de Ciencias de Lisboa;de la Sociedad Médica de Suecia;de la Sociedad Francesa de Neurología;de la Sociedad Suiza de Psiquiatría;de la Sociedad Americana de Psiquiatría;de las Asociaciones Internacionales de Neurología y Psicología y de las Academias Médicas de Argentina,Venezuela,Colombia y México.Fundador y presidente del Primer Congreso de la Asociación Católica Internacional de Psicología Médica y Psicoterapia.

            Pero esta fecunda actividad académica representa tan sólo una muestra de su vocación como maestro e intelectual.A sus lecciones de cátedra hay que agregar su copiosa actividad como conferenciante y publicista.Fundador y director de la Revista Actas Luso-Españolas de Neurología y Psiquiatría que desde 1943 se publica trimestralmente,y de la Biblioteca de Psicología y Psicoterapia que hasta 1970,en menos de cuatro años,publicó nueve volúmenes abarcativos,a través de una cuidada selección,de las más activas y actuales tendencias del pensamiento contemporáneo sobre tan sugestiva temática.Su aportación personal a la Psiquiatría se ha recogido en diversas revistas internacionales y en los siguientes libros:Lo vivo y lo muerto del Psicoanálisis (1936);Discurso a los universitarios españoles (1938);Neurosis de guerra (1942);Epilepsia genuina (1943);La agonía del Psicoanálisis (1948);Los problemas de las Enfermedades Mentales (1949);La angustia vital (1950);El descubrimiento de la intimidad (1952);El español y su complejo de inferioridad (1953,que leí en Salamanca);La aventura humana (1956);Lecciones de Psicología Médica (I volumen,1957;II volumen,1961);Rasgos neuróticos del mundo contemporáneo y El español y la técnica (1964);Libro de la vida sexual (1968,que leí en Madrid); La neurosis como enfermedad del ánimo (1966);Rebeldes (1969);De la noche oscura a la angustia (1973) y Cómo se fabrica una bruja (1976).En colaboración con Manuel Gómez Tomillo y José Antonio Gutiérrez Fuentes Aspectos médicos y jurídicos del dolor,la enfermedad terminal y la eutanasia.Y con Tomás Ortiz Alonso y María López Ibor Alcocer Lecciones de Psicología médica,en los que el autor sigue fiel a su proposición de que el interrogante del sentido de la vida humana es el que presta unidad a la ciencia.Estos títulos bastarían para orientar a cualquier especialista sobre las líneas fundamentales del pensamiento de Juan José López Ibor como psicólogo,psicopatólogo y psiquiatra.Sin embargo,a pesar de la rigurosa y permanente fidelidad a la vocación clínica,su persona y su obra han transcendido ámbitos profesionales.

            Refiriéndonos someramente al contenido de algunos de estos libros:1)Lo vivo y lo muerto del psicoanálisis establece un balance matizado de los logros y debilidades de la cura psicoanalítica;2)La agonía del psicoanálisis afirma que el psicoanálisis debe asumir un combate interno (agonía) contra las desviaciones o excesos de su método,que conducen a la despersonalización del núcleo íntimo del yo;3)Los problemas de las enfermedades mentales saca partido del concepto de persona vital,introducido por Braun,expone una patología psicosomática y una terapéutica existencial y neotomista en la que se recuerda por doquier la situación histórica del enfermo;4)y La aventura humana vuelve a los temas tratados en Lecciones de psicología con la ayuda de un gran número de casos concretos,replanteando la angustia en función de la ansiedad,que resulta más espiritual y más libre;se interpreta el sufrimiento como algo susceptible de ser recuperado en una dimensión más elevada de la existenciay los complejos colectivos son magistralmente analizados.En resumen,la obra de Juan José López Ibor,completada por su hijo,Juan José López Ibor Aliño,rebasa las fronteras españolas,abre horizaontes muy nuevos a la psiquiatría,que responden a un humanismo integral y a una sabiduría delicada y atenta,y la abreacción y la catarsis tienen sus límires,pues el fondo de la persona humana es irreductible a una máquina desmontable pieza a pieza.Juan José López Ibor muestra pues que el inconsciente oculta tanto los impulsos de elevado valor como las tendencias sórdidas.

            Cuando Juan José López Ibor nació a la vida universitaria y profesional las enfermedades mentales constituían,al menos en España,y por supuesto en Iberoamérica,una especie de mundo aparte.La propia medicina se encontraba teórica y prácticamente configurada de acuerdo con el modelo de las ciencias de la Naturaleza.El criterio anatomoclínico,el fisiopatológico y el etiológico determinaban los conceptos de salud y enfermedad.Ni la protesta humanística contenida en las voces señeras de Tim Krekl,Torben Olof Bergman o Richard Siebeck,ni el balbuciente psicologismo de Sigmund Freud,Alfred Adler o Carl Justav Jung,ni la monumental revisión de la Psicopatología iniciada por Karl Jaspers en 1913 encontraban todavía eco en la enseñanza de las Facultades.La Psiquiatría,que en España ya ha pasado de Karl Kleist,Pierre Janet y Emil Kräpelin a Arthur Kronfeld y Augen Bleuler –cuyo tratado traducido por  M.L.Villaverde-Ruiz prologaría don Santiago Ramón y Cajal en 1924-,en España era remota curiosidad o rara dedicación apenas estimulada por la exigencia de algún eventual dictamen forense.Pues hasta hace bien poco el primer contacto del estudiante de Medicina con lo psiquiátrico tenía lugar,precisamente,en las clases de medicina legal.

            Tal es el punto cero del que arrancó Juan José López Ibor para insertar la Psiquiatría española en la más decantada tradición académica europea,junto con Juan Antonio Vallejo-Nágera,Francisco Marco Merenciano y Ramón Sarró Burbano,catedrático de Psiquiatría de Barcelona.Pero tan ardua labor no hubiera sido posible sin un quehacer intelectual paralelo.En 1935 fundó con Pedro Laín Entralgo y Francisco Marco Merenciano la revista Norma,y el título del trabajo que encabeza su primer número es bien expresivo del talante cultural de Juan José López Ibor.Y con Raíz vital de la Universidad se inició una serie de publicaciones reveladora de la sensibilidad de toda una generación de estudiosos frente a los problemas de la cultura y de la vida moderna.

            El apasionado lector de ensayos que fue Juan José López Ibor en la adolescencia recrea el género y transfiere su meollo humanístico a su obra médica.Su misión renovadora de la Psiquiatría es sistemática y ordenada.La fenomenología como método de estudio de las alteraciones psíquicas alcanza,más allá de Karl Jaspers y Kurt Schneider,nuevas posibilidades esclarecedoras.Como psiquiatra su nombre quedará unido,sobre todo,al estudio de los trastornos de la vitalidad,y muy en particular al de los estados de ánimo.El estudio y definición de la angustia patológica como trastorno vital,y el encuadramiento de sus variadas manifestaciones en el concepto de timopatía,ha supuesto un hito importante para la psiquiatría clínica y para la llamada patología psicosomática.Y el simposio internacional sobre dinámica y tratamiento de las neurosis (junio de 1969) sancionó de manera positiva y unánime su decisiva aportación.

   http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/smile.gif http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/mad.gif http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/tongue.gif http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/wink.gif http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/frown.gif http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/biggrin.gif http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/confused.gif http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/redface.gif http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/rolleyes.gif http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/cool.gif http://rgonzalo.blogdiario.com/admin/archivos/eek.gif         

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: