Hechos religiosos

España,plurinacional (LXV)

                España,plurinacional

                                               LXV.- La España de postguerra (7)

 

                No desanimó al PCE la derrota del valle de Arán,y de su diplomacia con los Aliados,y con la caída de Berlín en mayo de 1945,y el boicot a España,decretado por las Naciones Unidas al año siguiente,el maquis se recrudeció,extendiéndose desde Galicia a Andalucía y Levante.Sin embargo tuvo escaso seguimiento popular,y las partidas,cada vez más aisladas,derivaron hacia el bandolerismo.La Guardia Civil,y en algunos casos el Ejército,las acosó hasta que,en 1948,los comunistas,aconsejados por Stalin,dieron marcha atrás.Retirar las guerrillas resultó un proceso lento y difícil,y siguió habiendo actos de violencia hasta 1952,pero la derrota fue total.Sin darse por vencido,el PCE cambió su estrategia hacia una lenta penetración en los medios universitarios y obreros,que le rendiría frutos importantes,si bien a muy largo plazo.

                En Vasconia y Cataluña el movimiento guerrillero apenas encontró eco,pese a reivindicar los derechos nacionales.En Cataluña resurgiría por unos años el terrorismo anarquista,también aplastado sin contemplaciones.Los nacionalistas vascos y catalanes permanecieron al margen,salvo con acciones menores y testimoniales.

                En 1947 se produjo una amplia huelga en Bilbao,y los nacionalistas e izquierdistas reivindicaron su dirección,pero se trató de un movimiento básicamente espontáneo;lo mismo ocurrió con el masivo boicot popular a los tranvías de Barcelona,y otras huelgas en Vizcaya en 1951.El telegrama de Aguirre al presidente Truman,en septiembre de 1950,trasluce cierto desaliento en su énfasis algo peculiar:Así como hace años la palabra y los actos del gran Presidente Roosevelt constituían,después de Dios,nuestra suprema luz y esperanza,hoy también las palabras y actos de usted,su ilustre sucesor,constituyen la esperanza más firme de cuantos luchamos por la libertad y la dignidad humanas,contra sus opresores,sean los fascistas de Franco o los comunistas de Stalin.Si la suprema luz de Roosevelt no había satisfecho del todo la esperanza de los luchadores sabinianos,la de Truman no iba a hacerlo mucho más.Y el PNV tampoco había luchado contra el comunismo de Stalin,salvo desde 1946 y por presión de USA.Al contrario,se había aliado con él y los demás revolucionarios durante la guerra civil.También les había hecho traición,pero no resulta fácil llamar lucha a esos actos,que además tanto habían beneficiado a los fascistas de Franco.

                Para entonces los cálculos de Franco iban cumpliéndose:la alianza entre soviéticos y occidentales se agrietaba hasta convertirse en un cerrado enfrentamiento llamado guerra fría.El aislamiento del franquismo se suavizaba,y en 1953 quebraba por completo,gracias al concordato con el Vaticano y a los acuerdos militares con los EEUU.En 1955 el régimen entraba en la ONU,que diez años antes se había proclamado incompatible con él,aunque no con los sistemas comunistas

¿Por qué no respondió la población al intento guerrillero ni a las maniobras políticas?.Los políticos antifranquistas dicen que debido a la represión,pero 1)si hubiese existido habría desatado una rebelión todavía más exasperada;2)yo he vivido esos años y no puede hablarse de represión alguna.También se ha explicado por la liquidación física de los dirigentes y elementos capacitados revolucionarios e izquierdistas,pero 1)siendo el número de fusilados o asesinados muy parecido en los dos bandos,mayor problema debían tener las derechas,máxime si queremos creerlas,como insiste la propaganda,representantes de una pequeña oligarquía,que habría quedado destrozada:2)hasta la muerte de Franco he sido antifranquista,pero más antirrepublicano,a pesar de que nunca he sido monárquico:me refiero pues a la II República española.En el mundo real el régimen recibió un respaldo popular indudable,lo que no resulta extraño si atendemos a la todavía muy fresca memoria colectiva del Frente Popular,y a la aversión generalizada a un nuevo enfrentamiento civil.Para muchos Franco representaba una esperanza y la dignidad nacional frente a presiones externas.

                La evolución política hundió todas las esperanzas y euforias suscitadas en el exilio desde 1943.Aunque nacionalistas y republicanos continuaron pronosticando cada año la inevitable caída de Franco,debido a su absoluta impopularidad,el desánimo y la pasividad se apoderaron de casi todos ellos.Sólo el PCE persistía en una lucha a veces heroica,a veces turbia,pero sin éxito entre las masas.Los nacionalistas vascos y catalanes se centraron en su supervivencia en el extranjero,pero,debido a su escasa incidencia dentro de España,no contaron para nada en la historia del franquismo,excepto el problema de ETA,en sus postrimerías.

                Así pues,y con la relativa excepción del PCE,en la postguerra casi se desvanecieron de la vida de España los partidos y movimientos que tanto habían condicionado la historia anterior de España.Por los años 60 la Lliga y la Ezquerra seguían desaparecidas dentro de España,existiendo sólo grupúsculos nacionalistas dispersos y poco audaces.Algo similar pasaba al PNV,-su líder Aguirre falleció en 1960-,reducido a tertulias nostálgicas de gente mayor y algunos jóvenes receptores de la vieja doctrina a través del montañismo.Pero en esa década iba a surgir en las dos regiones un nuevo nacionalismo,muy ligado a sectores radicalizados de la Iglesia y con influencias marxistas.Ello ocurría,especialmente,a partir del giro en la orientación de la Iglesia católica promovido por el Concilio Vaticano II.Se abría así una etapa,de rasgos peculiares,en la evolución nacionalista.

               

 

 

               

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