Hechos religiosos

España,plurinacional (LVI)

                España,plurinacional

                                               LVI.- El fracaso de los nacionalismos republicanos (4)

 

                Los rumores sobre estas medidas trascendían,y el bando nacional temió el envío de divisiones francesas a España.Mussolini,en advertencia indirecta a París y Londres,desató una oleada de bombardeos sobre Barcelona y otras ciudades levantinas.En uno de ellos,en la ciudad condal,una bomba cayó sobre un camión cargado de trilita,que multiplicó el efecto de la explosión y causó cerca de un millar de muertos.Franco,furioso,protestó ante Mussolini y logró cortar los ataques.Los vientos de tormenta en Europa abonaban el optimismo del Frente Popular e inquietaban a los nacionales,pues podían dar al traste con sus ventajas,alcanzadas con un esfuerzo tan denonado;o crear en Cataluña un inaceptable hecho consumado mediante la anexión o la ocupación.La eventualidad de una guerra europea les perjudicaba en extremo.Contra una versión muy en boga,pero fundada en prejuicios,a Franco le interesaba no prolongar la guerra innecesariamente,tanto como a Negrín le convenía alargarla hasta enlazarla con la europea.El oscuro panorama obligó a Franco a una acción política y militar muy cauta:debía destruir cuanto antes la potencia combativa enemiga,y al mismo tiempo tranquilizar a las democracias.Por eso dejó de lado una ofensiva sobre Barcelona en tanto no amainase el temporal europeo.Y al llegar al Mediterráneo,en abril,giró hacia Valencia.

                Durante esas semanas el PNV y la Ezquerra multiplicaron sus esfuerzos por aprovecharse de las tensiones europeas.Batista viajó a Londes,como delegado del gobierno de Catalunya,para gestionar,de acuerdo con la delegación de Aguirre,una acción franco-británica.En medios nacionalistas catalanes se hablaba de armisticio y de convertir Barcelona en zona desmilitarizada bajo control francés o inglés;los rumores daban la intervención francesa como segura,y los oficiales nacionalistas recibieron instrucciones de aprender francés.Companys había indicado al ministro francés de Exteriores,Boncour,que desde el momento en que Catalunya fuera atacada,se desolidarizaría de la causa gubernamental española,proclamaría su ligazón a Francia y renovaría,en cuanto Catalunya,el llamamiento desesperado,hecho por la España gubernamental,a la asistencia francesa.Por un momento Londres mostró interés en un armisticio;pero no podría imponerse sin acuerdo italiano,que no se obtuvo.Por otra parte,al examinar las fuerzas francesas,el gobierno de Blum concluyó que su programa de rearme marchaba demasiado atrasado como para arriesgarse a las represalias germanas.Y así dieron largas nuevamente a los proyectos de Companys y de Aguirre.

                En marzo Irujo amagó también con dimitir del gobierno cuando Zugazagoitia,ministro de Gobernación,le acusó de dar preferencia a los peneuvistas en los canjes de prisioneros.Pero lo pensó mejor y continuó.El PNV nunca había dejado de usar las instituciones y medios comunes en provecho propio,y no perseguía otro fin al seguir en el gobierno después del pacto de Santoña.

                Conforme el éxito de Teruel se transformaba en calamidad para las izquierdas,las gestiones extranjeras de Aguirre y Companys se volvían más afanosas.El 5 de abril los nacionales ocupaban Lérida,y cuatro días después fusilaban a Carrasco i Formiguera,católico,derechista y secesionista extremo,cuyo apoyo al Frente Popular en Cataluña recordaba al de Aguirre.Promotor de la colaboración entre la Generalitat y el PNV,su ejecución constituía una dura advertencia a ambos.

                La llegada de los nacionales al Mediterráneo,a mediados de abril,y el corte en dos de la zona izquierdista,borró para ésta cualquier ilusión de victoria.Ello no disuadió de resistir a los comunistas y partidarios de Negrín,ya con la única ilusión de que la guerra europea estallase cuanto antes,y les valiese nuevos aliados.A finales de mes Negrín pensó ganar la iniciativa diplomática y propagandística con un programa de trece puntos,marcadamente españolista.Proponía la Independencia de España,liberarla de militares extranjeros invasores,libertades regionales sin menoscabo de la unidad española,amplia amnistía para los españoles que quisieran reconstruir y engrandecer España,mejoramiento cultural,físico y moral de la raza,y un gobierno de plena autoridad.El problema radicaba en la escasa fiabilidad de tales promesas.El bando supeditado a una potencia exterior no era el nacional,sino el izquierdista,y Negrín había sido,precisamente,un causante principal de ese enfeudamiento.Tampoco cabía pensar,a la vista de los hechos,que sus aliados PNV y Ezquerra se contentaran con unas libertades regionales dentro de la unidad española.Y aún menos creíble resultaba un punto acerca de la libertad de conciencia,cuando el Frente Popular casi había exterminado a la Iglesia católica.

                Azaña creyó los puntos de Negrín un tanteo de rendición negociada,y Franco,a quien sus enemigos habían querido aplastar sin condiciones,sólo aceptaría a su vez la rendición incondicional,viendo en los trece puntos una simple treta para justificar la prosecución de la guerra e intentar diluir su triunfo.

                Los comunistas y Negrín movilizaron nuevas quintas y volvieron más draconiana la represión contra los desertores,cuyas responsabilidades recaían sobre sus familiares hasta de tercer grado.En Cataluña los desertores llegaron a organizar guerrillas para hacer frente a las autoridades.Y creció el terror,ofreciendo Azaña algunas muestras:denuncias sin firma del SIM;mozalbetes condenados a muerte por cantar un himno,que el delator no sabía cuál era;sordos y ciegos por malos tratos.

                Aguirre y Companys perdieron cualquier resto de interés en unir sus destinos al Frente Popular,y trataron de desvincularse de él asiéndose a Londres y París.Resistir en la línea de Negrín traía para ellos dos graves daños:no evitaría la pérdida de Catalunya,y reforzaría el centralismo,por la propia lógica de la concentración de esfuerzos.Tampoco les seducía una guerra europea,por sus riesgos y porque de la devastación general sólo emergería Stalin como triunfador,sobre todo en España,donde los comunistas se habían convertido en la columna vertebral del Frente Popular.También Azaña y otros deseaban ardientemente escapar de un régimen en trance de hundirse.Pero estaban comprometidos con la elección de 1936,y Franco no tenía la menor intención de dejarse arrebatar la victoria por presiones internacionales.

                De la ansiedad de Azaña durante los meses siguientes dan fe sus Diarios,llenos de imprecaciones contra Negrín y de quejas por la represión y por la desatención de las democracias.En el aniversario de la guerra,el 18 de julio,pronunció un discurso pidiendo paz,piedad y perdón,lo que sonaba a claudicación.

                El 25 de julio Negrín daba la extraordinaria sorpresa de ordenar una ofensiva por el Ebro,a retaguardia de las fuerzas nacionales desplegadas contra Valencia.Fue un ataque masivo y el de dirección más netamente comunista hasta entonces.Pero,tras unos avances iniciales notables,su ejército quedó contenido.La lucha iba a prolongarse hasta mediados de noviembre,en la batalla más larga y sangrienta de la guerra.

                Franco podía,en principio,embolsar al enemigo mediante una contraofensiva por el norte,hacia Barcelona.Sin embargo prefirió aniquilarlo en el Ebro con una costosa batalla frontal,y explotar luego el previsible éxito para avanzar hacia Barcelona sin demasiada oposición,repitiendo el esquema de Teruel.Seguramente pesó en esa decisión su prudencia ante el avispero europeo,que en septiembre llegaría al borde mismo de la guerra.

                Pues tras anexionar Austria,Hitler amenazó a Checoslovaquia.Le reclamaba,en virtud del principio de autodeterminación,la región de los Sudetes,de mayoría germana.Londres y París vacilaban entre cortar la expansión nazi,o aceptarla.En el primer caso deberían afrontar una guerra en el centro y occidente europeo,para la cual no se sentían aún militarmente preparados;y que chocaba con el pacifismo en Francia y Gran Bretaña,fomentado por la socialdemocracia,aparte de dejar al continente a merced del Kremlin.Por unas semanas las armas parecieron a punto de hablar,pero Chamberlain y Daladier (sucesor de Blum,cuyo segundo gabinete apenas había durado un mes) escogieron una política antibelicista o de apaciguamiento,y el 29 de septiembre,en el Pacto de Munich,cedieron ante Hitler,confiando en que no traspasaría ciertos límites.Deseaban alejar el conflicto para una generación,pero sólo consiguieron retrasarlo un año.Stalin había animado a las democracias a enfrentarse a Alemania,y utilizaba la contienda española a tal fin,procurando que la guerra imperialista se dirimiera entre las potencias occidentales;pero entonces comprendió que la guerra podía comenzar entre él y Hitler,y para evitarlo buscó a toda costa el acuerdo con los nazis.La baza del Frente Popular perdió su mayor valor para la URSS,aunque siguiera conviniéndole mantener la hoguera española en la retaguardia occidental.

                Esos meses de tensiones europeas reverdecieron las esperanzas de Companys y Aguirre.Su actuación subterránea al margen,y en el fondo en contra,del gobierno del Frente Popular no les impedía mantener en él un ministro cada uno:Aiguadé e Irujo.Pero entonces se volcaron más que nunca hacia Londres y París,en pro de su deseado armisticio que les garantizase la secesión práctica,si no la formal.

       

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