Hechos religiosos

España,plurinacional (XXVI)

España,plurinacional
XXVI.- La izquierda revolucionaria (1)

En las elecciones de 1933 triunfó la derecha,redondeando cinco contra tres millones de votos,con 115 diputados para la CEDA,y 104 para el Partido Radical de Lerroux.La pugna electoral fue agria y violenta,con seis derechistas asesinados sin reciprocidad,uno de ellos en un mitin de la Falange.Para calmar los ánimos Gil Robles decidió pues que gobernara Lerroux,mientras crecían sus diferencias con los monárquicos,partidarios de derrocar al régimen.
Los republicanos de izquierda se hundieron,pues la Acción Republicana de Azaña sólo obtuvo 6 escaños,y los Radicales Socialistas,divididos en dos grupos,5.Pero se consideraban el Régimen,y Azaña,Gordón Ordás,Domingo,Casares y otros intrigaron ante el presidente de la República y Martínez Barrio para impedir la apertura de las Cortes salidas de las urnas,lo que equivalía a un golpe de Estado,un paso ya hacia la guerra civil.
Y el PSOE,con 60 escaños,reaccionó aún más drásticamente.Primaba en él la consigna hacia la dictadura del proletariado,y Largo Caballero comenzó a ser llamado el Lenin español,que conduciría a España a una revolución semejante a la rusa.No cabían etapas intermedias hacia la revolución,y sus jefes,a excepción de Besteiro,pronto defenestrado,resolvieron que sólo había una alternativa para España:fascismo o socialismo.Motejaron pues de fascista a la derecha,e incluso a los republicanos de izquierda.Sirviéndoles de propaganda la subida de Hitler al poder en enero de 1933,y el aplastamiento de la rebelión socialista en Austria en febrero.
Y no es que creyesen en un peligro fascista en España,sino que su política revolucionaria empujaría a la derecha a fascistizarse,y querían tomar la iniciativa.En un artículo publicado en la revista norteamericana Foreing Affairs,en abril de 1934,el ideólogo de esta revolución socialista reconocía la inexistencia en España de organizaciones,líderes o condiciones para el fascismo.Pero el PSOE disponía de simpatizantes en el ejército y en todos los ámbitos del poder,y despreciaba a la CEDA y al Partido Radical.
La prensa socialista rechazó las invitaciones conciliadoras de la derecha,y comenzó a incitar ya a la guerra civil y a una violencia extrema.El PSOE creó a principios de 1934 un comité secreto para preparar la revolución,que tendría todas las características de una guerra civil;habiendo comenzado sus juventudes a realizar atentados y asesinatos ya en 1933,y haciéndolos más frecuentes en 1934.
Los anarquistas,por su parte,replicaron al triunfo electoral de la derecha con la insurrección más sangrienta de las organizadas hasta entonces,con 90 cadáveres,20 de ellos en un sabotaje a un tren de pasajeros.
También la furia dominó a los nacionalistas catalanes de la Ezquerra,que habían participado en las elecciones al grito de ¡No pasarán!,acusando a toda la derecha,Lliga incluida,de bandolerismo,fascismo y apología del asesinato.Los scamots habían apedreado y provocado a religiosos y a los votantes en barrios derechistas,y según Cambó se llegó a la rotura de las urnas.
A pesar de que en las elecciones la Lliga obtuvo 25 diputados,frente a los 23 de Ezquerra,ésta proclamó su victoria,y continuó gobernando la Generalitat.
Los esquerristas se identificaron pues con Catalunya,hablando en su nombre y en el del pueblo catalán,y sin ser pacíficos:¡Alerta,ciudadanos catalanes!.Estamos aún en pie de guerra.Es hora de vivir alerta.De jugar fuerte.De no perdonar al enemigo.
El 22 de noviembre:la batalla continúa y entra en una fase encarnizada y decisiva.La auténtica ganadora ha sido toda la tropa negra y lívida de la Inquisición y el fanatismo religioso.Debemos estar alerta,el arma al brazo y en pie de guerra.Es la hora de ser implacables,inflexibles,rígidos.
La Lliga,alarmada,contestaba en La veu de Catalunya al día siguiente:¿En pie de guerra?.No.Nosotros en pie de paz.Paz en los espíritus y en las conciencias.Pero La Humanitat,órgano de Companys,amanezaba directamente a las monjas y frailes por su gesto insensato de votar,y denunciaba una desaforada campaña lanzada por toda la prensa de derechas contra la Ezquerra republicana.Sin embargo toda la derecha,a excepción de los monárquicos y algunos grupúsculos de Falange,había pedido paz y conciliación,y no había replicado a los asesinatos de sus militantes.Gil Robles sí había expresado algunos propósitos antidemocráticos,inferiores a los del PSOE,pero había terminado llamando a la moderación y a la concordia,y luego renunció a gobernar,signos que tomaba la izquierda por debilidad.
La muerte de Macià el 24 de diciembre,a los 74 años,provocó en la Ezquerra una explosión de sentimentalismo,con tonos pararreligiosos:ya no está.Todo está consumado.Queda ahora,para ejemplaridad tremenda de todos,su obra.En su despojo inmóvil hay algo como la llama votiva de los arcos de triunfo.El futuro inmediato traerá deberes inflexibles.Ya conocemos su obra,pero sus partidarios incluso secuestraron su cadáver,pues sus familiares eran partidarios de un funeral católico,por lo que La Humanitat acusó de vileza a quienes mantenían una baja polémica sobre la conciencia del hombre y de las creencias religiosas que tuvo o dejó de tener,de si recibió o no a la hora de la muerte los sacramentos... Personas con conciencia de inquisidores y mentalidad de fanáticos.
En Vasconia la derecha nacionalista también ganó la elecciones.En Guipúzcoa el 46,1 % de los votos;en Álava el 29 %,y en Vizcaya el 57 %,el 41 % en Bilbao.El 9,2 % en Navarra.El PNV quedaba pues mayoritario en Vizcaya y Guipúzcoa,el segundo en Álava.
La campaña electoral había atenuado,en las formas,el odio predicado por Arana a España y al maqueto.Sin embargo el 30 de noviembre celebraron con fiestas,discursos y desfiles la gesta inolvidable de la batalla de Padura,y el PNV intentó crear un frente con todos los grupos políticos vascos,incluidos los de izquierda,para presionar en las Cortes a favor del Estatuto.Pero no lo aceptó ningún partido importante.
Por lo que el 28 de febrero de 1934,al plantearse la autonomía vasca en el Parlamento,los carlistas pidieron excluir a Álava,al haber sido allí muy baja la votación estatutaria.La petición fue rechazada,pero también la de Aguirre,de dar al plebiscito validez a todos los efectos,y aceptar sin enmiendas el Estatuto.Quedó por eso paralizado el proceso autonómico,aunque había obtenido el apoyo del Partido Radical de Lerroux.
Derecha e izquierda españolas recelaban de la autonomía vasca,viendo en ella la derecha una amenaza para la unidad de España,y la izquierda un riesgo para el régimen y su carácter laico.Se aceptaba regionalismo,pero no secesión.Y no había dudas sobre el separatismo vasco.
Al PNV y a la CEDA les unía el catolicismo,la doctrina social de la Iglesia y una concepción general conservadora:defensa de la familia,propiedad privada y religión.Pero el PNV había ofrecido alianza con fuerzas revolucionarias y anticatólicas a fin de obtener autonomía,y tras las elecciones las izquierdas creyeron encontrar en el PNV una fuerza utilizable contra la derecha.Los aranistas percibieron este cambio,y se amoldaron a él.
Al hacer del Estatuto el eje de su política la opción del PNV por la izquierda era lógica,y si la unidad nacional no significaba mucho para las izquierdas,al PNV tampoco importaron los avances revolucionarios en España,si le permitían avanzar hacia la secesión de Euzkadi.
Los republicanos de izquierda,especialmente los de Azaña,eran nacionalistas españoles,pero detestaban el pasado,y no oponían mucha resistencia a los argumentos separataistas.Azaña y los suyos imaginaban los Estatutos autonómicos como la solución a tensiones creadas por los nacionalismos.
Y la que sí fue factible fue la alianza del PNV con la Ezquerra Republicana de Catalunya,donde en las elecciones municipales catalanas de enero de 1934 peroraron Azaña,Casares Prieto y otros líderes,bajo la consigna Cataluña,baluarte de la República.Prieto definió a Macià corazón de Catalunya,y animó a los catalanes a pasar de baluarte de la República a reducto de la revolución.Casares gritó a las derechas:¡No pasaréis!.La Ezquerra imitó al alcalde de Móstoles en su llamamiento contra Napoleón:la República y la autonomía están en peligro:¡ciudadanos catalanes,acudid a defenderla!.Azaña insistió en la unidad,y poco después aseguró en Madrid que los elementos de la CEDA y los agrarios no tienen títulos políticos para ocupar el Poder,aunque tengan número en el Parlamento para sostenerse,pues una cosa es ingresar en la república y otra gobernarla.
La alarma y crispación así creadas permitieron a la Ezquerra recobrar alguna ventaja en las elecciones municipales catalanas,obteniendo 580 alcaldías,entre ellas la de Barcelona,contra 442 la Lliga.En marzo se fundieron los partidos políticos de Azaña,Marcelino Domingo y Casares Quiroga en Izquierda Republicana,a imitación del nacionalismo catalán.Y el PSOE proseguía su rumbo independiente hacia la revolución,esperando arrastrar a los republicanos,pero sin aceptar ya más la dirección de éstos.Se habían formado pues dos tramas subversivas,concordantes en su decisión de derrocar el gobierno de centro derecha,pero con aspiraciones ulteriores muy distintas:los republicanos querían un régimen nominalmente democrático,monopolizado por ellos,y los socialistas una dictadura de tipo soviético.

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