Hechos religiosos

España,plurinacional (IX)

España,plurinacional
IX.- España a principios del siglo XX (2)

También amenazaban al régimen las reivindicaciones nacionalistas.Los vascos aspiraban a separar Vascongadas y Navarra del resto de España,en función de una exaltada especifidad racial,cultural y religiosa,en peligro de contaminación.Y los catalanes rechazaban un centralismo liberal,cuya realidad y efectos exageraban,oponiendo una proyectada confederación,sumamente laxa,de naciones,cada una con sus leyes,idioma oficial,sistema fiscal y milicia.En caso contrario propugnaban la secesión de Cataluña.En el fondo querían regresar a la Edad Media, con bastante apoyo de la izquierda,y con sectores conservadores que se oponían a la idea liberal de una España unificada y más o menos centralizada.
El liberalismo no triunfó pues en España por el apego de la población a las divisiones del antiguo régimen,e incluso por las tropelías que el liberalismo cometió contra la Iglesia,e intentos de dividir al país.El pueblo identificó el antiguo régimen con la defensa de la patria y la religión,y surgió el carlismo,mientras los románticos reivindicaban los antiguos reinos,y los nacionalistas el separatismo.
La España liberal triunfó pues por su proyecto de unificación,aunque no pudo evitar la tensión entre dos ideas de España:la unida y la disgregada.Y el ejército,por lo común muy liberal,tuvo que radicalizarse por el desprecio y aversión hacia todo lo castrense,fomentado por los grupos radicales y por las recriminaciones entre políticos y militares.
Aún más grave resultó la desafección hacia el régimen por un alto número de intelectuales,fenómeno que se llamó regeneracionismo.Aspiraban a impulsar la prosperidad y el orden,y cerrar la creciente brecha entre España y Europa;regeneracionismo que se vio apoyado por el nacionalismo catalán,y muchos políticos,aunque el regeneracionismo fue sólo un estado de opinión difuso,con al menos cuatro puntos característicos:construcción o reconstrucción de la nación española,condena del pasado español,identificación con Europa y hostilidad a la Restauración.El principal regeneracionista fue Joaquín Costa,seguido por Ortega,Azaña,Maeztu e incluso Unamuno.Todos pasaron el concepto de nación a primer plano,con un nacionalismo superador del arcaico e impreciso patriotismo.
Para Costa y estos regeneracionistas España había desembocado en una nación frustrada,por lo que había que refundarla.El lema de Costa fue Escuela y despensa,y el resto teorizó sobre lo que debía haber sido España,y si se desvió de la normalidad desde la conversión de Recaredo al catolicismo,la derrota de los comuneros en Villalar,o desde la influencia europea,e incluso norteamericana.Estos últimos defendían la influencia de España en África,mientras no faltaban quienes echaban de menos elemento ario en el país.
La historia española era así menospreciada o ignorada,por enferma según Ortega y Azaña.Lo que motivó la crítica de Menéndez Pelayo:presenciamos el lento suicidio de un pueblo que,engañado por gárrulos sofistas,emplea en destrozarse las pocas fuerzas que le restan,hace espantosa liquidación de su pasado,escarnece a cada momento las sombras de sus progenitores,huye de todo contacto con el pensamiento,reniega de cuanto en la Historia hizo de grande,arroja a los cuatro vientos su riqueza artística y contempla con ojos estúpidos la destrucción de la única España que el mundo conoce,la única cuyo recuerdo tiene virtud bastante para retardar nuestra agonía.
Ortega sin embargo predicaba:España es el problema,y Europa la solución.En cuanto a la Restauración,para Costa era oligarquía y caciquismo,necrocracia.Se necesitaba un cirujano de hierro que la sacase del marasmo.Muchos escritores y artistas mostraban simpatía incluso por el terrorismo ácrata,o por el socialismo.
Las críticas no carecían pues de fundamento,pero eran exageradas.Y las soluciones propuestas mesiánicas o arbitrarias,conducentes a posible guerra civil.Nacionalismo español,catalán o vasco.Carlismo.No sembraban odio o resentimiento hacia ninguna región,pero coincidían en fomentar la aversión al común legado hispano y a la liberal Restauración,identificándose acrítica y subjetivamente con Europa,aspirando unos a refundar España,y otros a desarticularla,pues otro famoso lema de Costa fue cerrar con doble llave el sepulcro del Cid.
El regeneracionismo no cuajó en partidos políticos,pero a la larga fue beneficioso,pues contribuyó a que se enmendaran errores.Diez años después el analfabetismo bajó del 50 %,se creó el ministerio de Instrucción Pública,se cuadruplicaron las obras hidraúlicas,aumentó la construcción de barcos mercantes,se reconstruyó la escuadra y creció la prosperidad general del país.
Los años siguientes al 1898 fueron una lucha entre las nuevas fuerzas por hundir la Restauración,y de ésta por subsistir;con otra grave fuente de perturbaciones en la guerra de África.Tras haber conquistado Argelia y Túnez,Francia quería imponerse en todo el Magreb,ocupando también Marruecos,por lo que creció la rivalidad entre Francia y Alemania,aunque Alemania terminó cediendo.Los deseos de París no eran bien vistos en Madrid y Londres,y en la Conferencia de Algeciras de 1906 se concedió a España,en calidad de protectorado,una franja norteña marroquí de 20.000 kilómetros cuadrados,y 700.000 habitantes,muy difícil de controlar por su terreno abrupto,sobre todo en la región rifeña,y por la belicosidad de sus habitantes,nunca doblegados ni siquiera por los sultanes.Algunos militares y políticos vieron este protectorado como una oportunidad para modernizar el ejército y resarcirse por la derrota del 98,pero Madrid,aconsejada por Londres,procuró evitar choques buscando arreglos con los jefes moros.Con todo,en pocos años,Marruecos se convirtió en una pesadilla,muy aprovechada por la oposición española para socavar al régimen.
La Restauración resistió pues un cuarto de siglo,y su caída demostró falta de alternativa a ella.





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